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La Marea

La inscripción lapidaria, aquel epitafio promesa envejece en las grietas de mis piedras: “El poema eres tú” fue acaso mi última certeza.  Se...

Réquiem

No estás...
Quizá no exististe jamás.
Debo haberte inventado 
Buscándole orilla al mar;
Tú, mi Dios Creado,
Debo haberte delirado
Cansada de callar;
Acaso alucinado 
Estrellas muertas
Que ya nunca brillarán.

Hoy sólo quiero llorar...
Todo en ti fue naufragio 
Y sedienta de tus aguas
Encontraba pura sal.

Debo creer que no eres real,
Único, ideal, suficiente, inmortal;
Tal vez síntoma de una penosa enfermedad:
Vívida esquizofrenia que me dio felicidad,
Imposible en tu silencio más letal.

No estás
Aunque quise defenderte en cada guerra 
Cuando yo ni tuve paz.
No estás
A pesar de mi lealtad en libertad
Abandonando riquezas por migajas de pan.

Debo cerrar el templo de versos para adorarte,
Renunciar a los besos que jamás podré darte;
Deseos a rabiar insaciables
Sin tu cuerpo palpable.

No queda nada para perpetuarte:
Hoy sólo quiero llorarte,
Ponerme mi mejor traje,
Asistir  a tu entierro;
Ver el rostro de tu cadáver,
Cuidar tu cuerpo de los cuervos
Hasta que caiga la tarde
Del primer día de la vida 
Que me tome olvidarte...
Atar mis manos que te escriben como a nadie
Y nunca, nunca más resucitarte.  




"Cargando" a un argentino

-Che, ya no querés ni salir a tomarnos unas birras ¿Qué tenés?

-Tengo una soledad 
tan concurrida 
tan llena de nostalgias 

-Estás sola porque se te canta la gana, boluda . ¿Por qué no me dejás ni acercarme? 

-Tengo una soledad 
tan concurrida 
que puedo organizarla 
como una procesión 

-¿Por qué? 

-Por colores 
tamaños 
y promesas 
por época 
por tacto 
y por sabor

-Muy graciosa. Benedetti de nuevo; ni siquiera es argentino. Ya, en serio, decime qué pasa.

-Estoy lleno de sombras 
de noches y deseos 
de risas y de alguna 
maldición. 

-Dejate de joder, ¿estás saliendo con alguien, cierto? 

-Mis huéspedes concurren 
concurren como sueños 
con sus rencores nuevos 
su falta de candor 

- ¡La que te parió! ¿Vas a seguir?  Te estoy hablando en serio y te burlás. Mirame cuando te hablo.

-Pero el rostro de vos 
mira a otra parte 
con sus ojos de amor 
que ya no aman 
como víveres 
que buscan a su hambre 
miran y miran 
y apagan mi jornada.

-No entiendo ni mierda, che. Bah, me voy. Bueno, nada, cuando madures, me hablás .

-Las paredes se van 
queda la noche 
las nostalgias se van 
no queda nada. 

-No se puede hablar con vos. Sos imposible. 

-Ya mi rostro de vos 
cierra los ojos ‎

‎-¿No podés ni mandarme a la mierda como una persona normal? 

-"No sos vos; soy yo".

- Qué ingrata que sos, eh? por eso estás sola.

- ¡Y es una soledad tan desolada!
- ... :-( ¿Querés que te traiga la cerveza acá?

-Polar. Hubieras empezado por ahí.
- Hija de puta

Nadie sabe

De todos los anhelos 
Que viajaron con el viento
Como cartas a un ciego,
De mi mar a tu puerto 
Y mi pecho a tu panteón,
Nadie sabe como yo

¿Cuántos te quieros dejé caer al suelo por no venir de vos,
Cuánto verbo mi mano veloz calló 
Shh... aferrada al eco de tu voz?
Nadie sabe, sólo yo.
¿Cuántas estrellas tu oscuridad me apagó?
Nadie sabe
Secar mis ojos si les lloro hoy

¿Cuántos seres mi mirada no advirtió
Encandilada con la luz de tu sol?
¿Más cuántas noches escogí el frío
Aguardando tu calor?

¿Cuánta sangre, cuánto licor,
cuántos versos, cuánto deseo, cuánto adiós?
Nadie sabe,
Ni siquiera yo:
Cuánta vida detenida en el tiempo de tu amor...

Hasta hoy.


Develada











Lucirás diferente sin el velo de la esperanza...
Como líneas de expresión de una vejez que ya no aguarda,
Aparecerán como rayos tus agravios y tus faltas,
Nítidos destellos de ausencia,
Pobreza de tu palabra;
Sabrás que mi voz no te llama.

Serás absurdo abismo transitorio,
Y cual exorcismo de un demonio
Aletargado por los años, ‎
Me arrancarás con tus manos
De las flores de tu casa;
Poco a poco y porque todo pasa, 
¡Morirás, tormenta de mi calma!

Pobre de ti, ciega sin el sol de mis mañanas,
Entrega inédita admitida de mis ganas;
Sufrir la sed que calmaban mis aguas
Cuando estelas, mi mirada, 
Te rocen la cara:
Lucirás diferente sin el velo de la esperanza,
O serán sabios mis ojos para ver que no me amas...

Morirá mi tormenta en calma.




Techos de Razón




"Qué triste se oye la lluvia
en los techos de cartón...
Cae y cae la lluvia,
viene, viene el sufrimiento
pero si la lluvia pasa,
¿cuándo pasa el sufrimiento?
¿cuándo viene la esperanza?"

Alí Primera


Llueve y llueve la rabia

Sobre el pecho expuesto

Por miradas que se apagan

Y aquellos que se marchan

A medio libro abierto



No hay himno pa' tanto muerto

Ni remedio pa'l enfermo;

Basura es su alimento,

Más sobra tanque y sobra arma

Embestida contra un pueblo



Pa' la historia que arrebatan

Queda menos tiempo

Y nos damos el lujo

De tener moral intacta,

Bandera alzada

Y dignidad de hierro
 
Sí, después de tanto atropello,

Sabemos del deber y del derecho;

Después del largo cementerio,

Nos damos el lujo

De tener sentimientos.

Y guardamos el luto

A fuerza de gritos y verdades,

Maldiciones y lamentos,

Firmes sobre asfalto

O como barcos sin puerto,

Más colmados de razones

En un suelo minado
Que ha nublado el horizonte...
Y nos damos el lujo
De tener convicciones



Aunque hay noches en que el miedo

Nos aleja de ese sol,

Aunque a veces los espejos

Reflejan sólo dolor,

Nos damos el lujo

De tener techos de razón



Con río revuelto en las venas,

Sed de justicia insatisfecha,

Volvemos a la faena

Y recibimos a la culpa

De ver cual desgracia ajena

A los que siguen en la lucha

Y así vamos
Del orgullo a la impotencia,

De avanzada a resistencia,

De montaña a grano de arena

Y viceversa...



Derribando estatuas
De falsos profetas,

Desmintiendo leyendas
En legítimo derecho a la defensa,
La ley y la desobediencia

Forjando escudos 
Contra la represión y la violencia,

La incomprensión y la indolencia

De quien nos llama carne de cañon;

Escurriéndonos con sangre y sudor

La ingratitud y la indiferencia,

Levantando la conciencia

Con la mirada puesta

En nuestros techos de razón



Sí, aunque hay noches en que el miedo

Nos aleja de ese sol,

Aunque a veces los espejos

Reflejan sólo dolor,

Nos damos el lujo

De tener techos de razón



Pa' la historia que arrebatan

Queda menos tiempo

Y nos damos el lujo

De tener moral intacta,

Dignidad de hierro

Y la bandera alzada;

Nos damos el lujo

Después de la jornada

De tener sentimientos,

De levantar la voz

Y pase lo que pase,

¡Ábrete el pecho!

¡Que sirva pa' ver 
De qué estamos hechos!

Si de techos de cartón...

O de techos de razón.