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La Marea

La inscripción lapidaria, aquel epitafio promesa envejece en las grietas de mis piedras: “El poema eres tú” fue acaso mi última certeza.  Se...

Broken

Algo se rompió...
Acaso mi reflejo en tu espejo,
Testigo atento de tus ojos
Que tan pocos advirtieron,
Verdad dulce de tu voz;
Lo que un día nos unió,
Si no ha muerto, se rompió.

Qué breve el perdón...
No sé lo que es,
Pero algo cambió;
Te veo nublado 
Cual rostro extraño 
Sin manos ni pies,
Y oigo lejano
El verbo espontáneo de ayer: 
No somos uno ni dos ni tres.

Sin musa delirante
Ni prosa relevante
Tu tiempo terminó,
Mutando en su paso 
El fervor y el encanto
En buena educación.
Qué frágil el amor
O como quieras llamarlo, 
Pero algo se rompió...
Quizá sólo fui yo
Al debut de tus disparos,
Presa del horror.

Adiós.


A paso lento


Se fue febrero sin tu acorde
Se va marzo sin un verso
Desvaneciendo tus voces
Se lleva el tiempo tu recuerdo
Se aleja todo sin remedio
Nublando el horizonte 

En la penumbra del museo
De ruinas monumentos
Reliquias y libros polvorientos
Un rayo de sol irrumpiendo‎
Abre los baúles de mi pecho 
Y te encuentro

Me aferro y te suelto
Te escurres por mis dedos...
Llegará abril sin tu regreso
Yo seré un año más viejo
Sin los mismos ojos que te vieron;
La deriva de mis barcos sin puerto
Mayo de invierno lúgubre
Llueve el premio de consuelo:
Llorarte cada vez menos,
Que toda marcha fúnebre 
Se hace a paso lento.

Sala de espera

Contaba con un gotero el líquido por el que navegaban cada vez más distantes los barquitos de papel que mi único hermano jamás me volvería a hacer, cuando llegó el señor Rafael. Apareció con su paso lento arrastrando el dolor del cuerpo, hablando entre sollozos y con el temor a la muerte en los ojos. Le cedí el puesto, busqué ayuda e intenté brindarle consuelo. Él no tenía más remedio que esperar una ayuda del gobierno o que reventara su vesícula; lo que ocurriera primero. Hace mucho tiempo yo supe lo que era vivir con una  bomba de tiempo por dentro.

Parecía mentira que apenas hace un momento, yo recordaba el último de sus versos: "las aves se van cuando hace frío", recitó sombrío y vulnerable, en medio de un concierto dedicando el poema de luto a su madre. Esa noche tras el aplauso, los presentes distraídos por el espectáculo quizá ni habrán notado cuando insistí en abrazarlo. Ahora después de tanto pensarlo, ¿cómo es posible que nadie más acudiera a consolarlo? Hoy era un hecho penoso verle en la sala de espera más solo que en los escenarios. El señor Rafael no parecía recordarme y no quise perturbarle recordándole el luto en ese espacio. Su mirada perdida, cada uno de sus espasmos y la fragilidad de sus ochenta años realmente me hacían pedazos.

Sin ningún motivo aparente me dio sus números de contacto y yo sólo podía tomarlo como un grito de ayuda, como si tal vez más nunca le oiría recitando. Las enfermeras a su paso le insistían reclamando que se hiciera la ecografía pronto; que buscara dinero y no siguiera esperando. Qué triste fue verle apoyándose de las paredes frías, sabiendo que iba tan lejos si es que llegaba a lograrlo. ¡Qué espanto la vejez pobre, la agonía en solitario! Y yo allí sin poder ayudarlo: el señor Rafael estaba vivo y yo ya quería llorarlo...

Él, sin embargo, se detuvo para volver a verme y sonreírme brevemente: "gracias por todo. Buena suerte". Se fue sin saber que conservo su voz en mi mente, aunque ¿cuánto tiempo podría recordarle vívidamente?Aún en el hábito interdiario de aferrarme a las últimas palabras de mi hermano: "y te voy a buscar", cada vez le oía más lejano. Aquél anciano se fue sin saber que compartimos de la vida los versos y de la muerte, el miedo; no por mí, sino por este panteón que llevo por dentro, lleno de barquitos de papel sin puerto... con la fosa lista para el próximo muerto: mi padre, tal vez. Mi padre tan parecido al señor Rafael, cantándome "la piel de mi niña huele a caramelo y al mango dulcito que se da en mi pueblo". Y yo aquí en la sala de espera, esperando evitarle otro duelo. 



Sin pormenores

Déjame ser irresponsable esta noche
Y decirte que te quiero
Sin garantías o explicaciones,
Confesiones ni secretos
Aunque con buenas razones.
Déjame ser irracional 
Y no necesitar que me toques,
Ser bidimensional
Y estar en tu horizonte.

Yo te reservo mi boca 
Aunque nunca te nombre;
Inhabitados todos los rincones
Y el deseo que corre por mis bordes.
Voraz, tierna,
Dulce y sedienta,
Ten el mejor de mis sabores:
Quererte sin pormenores.
Hoy te quiero irresponsablemente
Todo el poema...
Y toda la noche.




Frè Mwen (mi hermano)

Yo te esperé...‎
Como espera el desierto que le vuelva a llover
Yo te esperé

Y te lloré...
Como llora la selva cuando ve el árbol caer
Yo te lloré

 Monkonpè mwen
Awoulo woulo woule
Monkonpè mwen
Yo te esperé
Monkonpè mwen
Awoulo woulo woule
Monkonpè mwen
Yo te lloré

Oh, yo te llamé
Yo te invoqué
Como el humo a la yerba aunque no te pude ver
Frè mwen, me arrodillé
Yo te recé
¡Como a un alma en pena aunque yo no tenga fe!

Mezanmi kouman nou ye?
Kouman nou ye?
Anba tèt chaje sa yo
Kouman nou ye?

Kouman nou ye?
Kouman nou ye?
Hummm kouman nou ye?

Kouman nou ye?
Anba vant kòde sa yo?
Kouman nou ye?

Kouman nou ye?
Hummm kouman nou ye?

Te amé...
Y te amaré
Como amo las estrellas aunque sé que son de ayer
Frè mwen...
Fré mwen!
Yo te enterré
Como entierran a los muertos aunque nunca te olvidé

Oh, mucho woulo!
Frè mwen
Mucho woulo!
Frè mwen
Mucho woulo
Hummm
Frè mwen!




 Letras en creole haitiano de Ede m Chantè (Ayúdame a cantar)


Primero de febrero

Hoy es el día más cursi de este año,
Más cursi que decirte que no mientras sí
O que mueras de amor por mí 
Al oírme cantando.
Primero,
Dejé atrás estaciones por pensar en ti.
Luego,
Caminando,
Hallé un puente abandonado en un jardín 
Y apenas lo vi,
Sonreí sabiendo que te habría encantado;
Que lo habrías dignificado
Convirtiendo el abandono en retratos.
Te lo advertí,
Es lo más cursi del año.

Hoy es primero de febrero,
Me he tatuado 
Y no necesité tomar tu mano
Para llevarte adherido calle arriba
Y calle abajo.
Pero me inquieto;
Ya detesto transitar las calles por donde pasamos,
Reencontrar los lugares que nos vieron 
Y desprecio a todos los caminantes ciegos 
Pues es su culpa que tus huellas se vean cada vez menos...
Me desoriento,
¡Porque ya no distingo entre mi soledad y tu recuerdo!
Porque quedé plasmada en el otoño del tiempo
Sentada frente al mar como aquél ciego,
Con el invierno en los ojos,
Sin el calor de tu cuerpo...
Y con los labios secos.
Hoy es primero de febrero 
Y no te tengo.
¿Sabes lo que es eso?
Extrañarte del furor al tedio.

Déjame espiar tu paradero
Hasta que entienda que estás lejos,
Antes del próximo final imperfecto,
Del tren descuidado, 
Puente olvidado 
O las huellas del tiempo.
Tengo miedo
De andarte pensando
Y caer de ojos abiertos
Distinguiendo mi soledad de tu recuerdo
Al tropezar con las rocas;
De que acabe febrero
Y descifrar a solas
Si no te quiero
O te quiero más ahora.


Sin derechos

No tengo derecho
A lamentar ojos cerrados
El abrazo apresurado
Ni medidos los pasos
Para no tomar tu mano

Por no haber regresado
No tengo derecho
A retenerte en recuerdo
A pensarte en canción
A nombrar el paisaje
Con tu nombre de adiós
A seguirte con el pensamiento
En un viaje al que no voy
No tengo derecho
Al osado sentimiento 
De ser dos

Irrevocable el silencio
No tengo derecho
Ni al verso ni al suspiro
Del aliento cobarde
Que mi boca negó
Ya es tarde
Sin embargo te escribo...
Y pienso en vos


El último mate

Que venga el último mate, que ya te vas,
El último tango, que no oigo más,
Tu último tacto, no siento ya,
Sigue tocando Alfonsina en el mar;
Mi tristeza inadvertida pasará
Por el recinto pisando vidrios rotos,
La certeza de Spinetta,
Y mi rostro anónimo en tus fotos...
Se apagará mi voz en tu coro,
Me olvidarás poco a poco
Y yo, yo te digo nada y te lloro todo.
Que venga el último mate, ni modo,
El último tango, qué más da:
Un transeúnte menos, una ausencia más...


Canción entre dos

Habían hablado de ti
entre la multitud
y nadie como tú 
habría viajado en mí

Quién diría que tus penas
entre el blues y los poemas
de tu lluvia selva negra
encenderían mi luz,
que entre versos y fronteras
y la furia de mis fieras
escribías la belleza
sólo tú

Con las manos abiertas 
no hará falta que rías
si mis ojos te miran
y mis labios te besan

Ya te oí, amor,
la vida es plena
y te canto a viva voz
pa' que tanto no te duela
si lloramos entre dos.
Yo te abrazo hasta que duermas
pa' que todo lo que sueñas 
te lo cumpla siempre yo

Quién diría que tus penas
entre el blues y los poemas
de tu lluvia selva negra
encenderían mi luz,
que entre versos y fronteras
y la furia de mis fieras
escribías la belleza
sólo tú

Con las manos abiertas 
no hará falta que rías
si mis ojos te miran
y mis labios te besan

Ya te oí, amor,
la vida es plena
y te canto a viva voz
pa' que tanto no te duela
si lloramos entre dos.
Hoy te abrazo hasta que duermas
pa' que todo lo que sueñas 
te lo cumpla siempre yo

¡Ay, amor, amor!
Yo te canto hasta que duela
si total, la vida quema
¿qué mejor que tu calor? 
Pa' que tanto no te hiera 
yo te doy mi vida entera 
si la vivimos los dos




En vivo y directo




El feedback que inicia el concierto
Abre mis oídos y eriza mi cuerpo:
Es el estruendo de tu regreso...

Se afinan los instrumentos
Te aplaudo a besos
Te muerdo y canto al oído
Por ti yo ardo y grito
Los estridentes gemidos 
Ensordeciendo al tiempo:
Nada más y nada menos 
Que el vicio de tenerte adentro...

Estás aquí y llueve en el desierto
Me tienes, te tengo
Ebrio y sin saberlo
Yo te penetro el pecho
Profundo
Que del abuso al sueño
Seas mi dueño
Perverso y sucio
Que del diluvio al viento
Me tomes y me fumes
Somos nuestros
A todo volumen
Somos Rock y Sexo
En vivo... y directo.