Hoy es el día más cursi de este año,
Más cursi que decirte que no mientras sí
O que mueras de amor por mí
Al oírme cantando.
Primero,
Dejé atrás estaciones por pensar en ti.
Luego,
Caminando,
Hallé un puente abandonado en un jardín
Y apenas lo vi,
Sonreí sabiendo que te habría encantado;
Que lo habrías dignificado
Convirtiendo el abandono en retratos.
Te lo advertí,
Es lo más cursi del año.
Hoy es primero de febrero,
Me he tatuado
Y no necesité tomar tu mano
Para llevarte adherido calle arriba
Y calle abajo.
Pero me inquieto;
Ya detesto transitar las calles por donde pasamos,
Reencontrar los lugares que nos vieron
Y desprecio a todos los caminantes ciegos
Pues es su culpa que tus huellas se vean cada vez menos...
Me desoriento,
¡Porque ya no distingo entre mi soledad y tu recuerdo!
Porque quedé plasmada en el otoño del tiempo
Sentada frente al mar como aquél ciego,
Con el invierno en los ojos,
Sin el calor de tu cuerpo...
Y con los labios secos.
Hoy es primero de febrero
Y no te tengo.
¿Sabes lo que es eso?
Extrañarte del furor al tedio.
Déjame espiar tu paradero
Hasta que entienda que estás lejos,
Antes del próximo final imperfecto,
Del tren descuidado,
Puente olvidado
O las huellas del tiempo.
Tengo miedo
De andarte pensando
Y caer de ojos abiertos
Distinguiendo mi soledad de tu recuerdo
Al tropezar con las rocas;
De que acabe febrero
Y descifrar a solas
Si no te quiero
O te quiero más ahora.